jueves, 7 de mayo de 2015

actividad 5

                                                           Filósofos presocráticos
Nietzsche que el paso de Tales fue fundamental puesto que marcó un punto de inflexión a partir del cual se comenzaba a creer en la naturaleza en cuanto al menos, se creía en la naturaleza del agua.
Aristóteles dice claramente que para Tales, el agua es el principio (arché) de todas las cosas, aunque poco se sabe lo que quizó decir Tales en realidad. 
Anaximandro, realiza un avance notable respecto a Tales: El principio de todas las cosas (arché) es el ápeiron ésto es, "lo indefinido, lo indeterminado". Se trata pues, de un elemento no empírico y por su caracter indefinido permite explicar mejor el origen de las cosas que a través de un elemento determinado.
El ápeiron es 'inmortal e indestructible', es decir 'eterno y que no envejece'. Anaximandro, le atribuye pues, los caracteres que la mitología griega otrogaba a los dioses. De allí que se destaque respecto a Anaximandro el mérito de una cosmología que no depende de representaciones míticas.
ANAXIMENES DE MILETO : el aire
El aire se diferencia de distintas substancias en virtud de la rarefaccción y la condensación. Por la rarefacción se convierte en fuego; en cambio condensándose se converte en viento, luego en nube y aún más condensado, en agua, en tierra más tarde y finalmente, en piedra" Anaximenes según Teofrasto.
HERACLITO DE EFESO: El fuego
Este mundo, el mismo para todos los seres, no lo ha creado ninguno de los dioses ni de los hombres, sino que siempre fue, es y será fuego eternamente vivo, que se enciende con medida y se apaga con medida."
Para Heráclito, no solo las cosas individuales salen del fuego y vuelven a él sino que el mundo entero perece en el fuego para luego renacer.


El logos de Heráclito
"Aunque el Lógos es común, la mayoria vive como si poseyese su propia inteligencia. Aunque escuchan no entiende. A ellos se les aplica el proverbio: Presentes pero ausentes.
La contradicción engendra aromonía porque hay una ley única que rige el universo, que todo lo unifica y orienta. la idea de Heráclito es muy audaz: afirmar que el Lógos o razón universal está también en el hombre constituyendo su propia razón. 
Filósofos de la Italia Meridional: Pitagoras
La vida de Pitágoras se encuentra envuelta en leyendas. Nació en Jonia en la Isla de Samos hacia el 572 a.C. donde aparentemente habría conocido a Anaximandro de Mileto. La tiranía de Polícrates le hizo abandonar Samos, trasladándose a Italia y estableciéndose en Crotona. Allí funda una secta filosófica religiosa en donde hombres, mujeres y niños viven en comunidad de bienes, manteniendo un riguroso ascetismo y guardando secreto sobre las doctrinas profesadas. Se le atribuyen diferentes milagros, como que es capaz de recordar sus anteriores reencarnaciones. La secta por su carácter secreto y aristocrático y por su influencia en la ciudad, se ganó la enemistad del pueblo y una revuelta popular.
Los diez pares de opuestos pitagóricos


1.      límite - ilimitado
2.      impar - par
3.      uno - múltiple
4.      derecho - izquierdo
5.      masculino - femenino
6.      estático - en movimiento
7.      recto - curvo
8.      luz - oscuridad
9.      bueno - malo
10. cuadrado - oblongo


Parménides de Elea (540-470)


"Pues bien, te diré, escucha con atención mi palabra, cuáles son los únicos caminos de investigación que se puede pensar uno: qué es y que no es posible ser, es el camino de la persuasión -acompaña, en efecto, a la verdad-; el otro, que no es y que es necesario no ser.
La escuela de Elea fue tradicionalmente atribuida a Jenofanes de Colofón, quien se habría instalado en Elea, tras emigrar de Italia. Allí, habría tenido como discípulos a Parménides y otros más. Pero se trata de información incierta, lo más probable es que el propio Parménides haya sido el fundador de la escuela.
El giro abstracto de Parménides
Se trata un notable ejercicio de lógica, con lo que se marca una distancia respecto a los primeros filósofos jonios que hablaban de "los seres" buscando un arché de carácter concreto e incluso empírico.
La lógica de Parménides no resulta demasiado convincente dado que solo maneja dos conceptos opuestos: Ser y no-Ser. Cabe preguntarse entonces qué es lo que quería decir en realidad.
Empedocles de Agrigento (Acragas) (495-435 aprox.)
La esfera de Empédocles equivale al Ser de Parménides, aunque a diferencia de éste último, no niega el valor de las apariencias porque para él, hay movimiento y hay pluralidad de seres. Lo que hace es introducir dentro de la esfera a la variedad: en su interior se encuentran los cuatro elementos:
agua
aire
fuego
tierra
ANAXAGORAS DE CLAZOMENE (500-428 aprox.)
Al igual que la de Empédocles, su filosofía, parte de los planteos de Parménides, llegando a una solución relativamente parecida. Ya que el "ser" no puede empezar ni parecer, y ya que lo "uno" ha de considerarse como inmutable, Anaxágoras –que admite la pluralidad y la movilidad, así como los cambios y transformaciones de la realidad- formula una teoría pluralista Todo lo que se produce y sucede es resultado de la mezcla de innumerables elementos.
Nada viene a la existencia ni es destruido sino que todo es resultado de la mezcla y la división 
Anaxágoras llama a esos elementos o principios con el nombre de "semillas", las cuales son cualitativamente distintas e indefinidamente indivisibles. En todas las cosas hay semillas de todas las cosas, de tal manera que "todo está en todo".
DEMOCRITO DE ABDERA (460-370 aprox.)
El punto de partida es el atomismo elemento que también se encuentra presente en los plantos de Parménides, tal como señala Aristóteles:
Algunos filósofos antiguos creyeron que lo que es debe ser neceariamente uno e inmóvil; ya que siendo el vacío no-ente, no podría existir el movimiento sin un vacío separado (de la materia), ni existir una pluralidad de cosas sin que algo los separe (...) Pero Leucipo creyó tener una teoría que, concordando con la percepción de los sentidos, no hacía desaparecer el nacimiento, la corropción, en movimiento ni la pluralidad de los seres." (Aristótles, sobre la generación y la corrupción)
Leucipo, aparentemente, pese a que hay quienes dudan de su existencia, habría sido el maestro de Demócrito. En esta línea se observa entonces que el planteo es similar al que aparece ya en Empédocles y Anazagoras: salvar la apariencia del mundo, esto es su movimiento y pluralidad, salvar el valor de la experiencia sensible, pero sin dejar de respetar los principios del eleatismo. La solución buscada difiere este caso en un solo aspecto: admitir que el vació o "no ser" y negar todo tipo de fuerazas distintas en la materia.

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